viernes, 9 de noviembre de 2012

catedral de Milán de papel


La catedral de Milán es una magnífica obra de arquitectura, tiene unos 157 metros de largo y es una confluencia de varios estilos entre los que predomina el gótico. Llamada comúnmente Duomo di Milano sus orígenes se remontan a la Basílica de San Ambrosio construida en ese lugar; sin embargo más tiene que ver con las obras del Duomo iniciadas en 1075 y con la propuesta del arzobispo, Antonio da Saluzzo de
1386.
De esta forma las obras de la actual Catedral de Milán se iniciaron gracias al ascenso al poder de Gian Galeazzo Visconti y debe su forma gótica al arquitecto francés, Nicolas de Bonaventure, quien en 1389 formó el aspecto característicos de la catedral.
Ya para los años 1400 se había completado el 50% de las obras, pero para fines de ese siglo las obras quedaron empantanadas, destacando los trabajos llevados a cabo bajo el gobierno de los Sforza, los cuales contemplaron la terminación de la nave y los pasillos hasta el sexto tramo.
Para los años 1500 y hasta 1510 se completó la cúpula octogonal, obra también de un Sforza. Para finales de ese siglo los españoles -gobernantes de Milán en ese tiempo- construyeron parte de las columnas del altar y agergaron el candelabro Trivulzio, además de el gran órgano.
Entre los siglos XVI y XVII la catedral sufrió idas y venidas de un estilo a otro, lo que retrasó bastante su culminación, hasta que por fin en 1649, el nuevo arquitecto jefe regreso la fachada al estilo gótico original.
Ya para la segunda mitad del siglo XVIII se logró terminar la aguja Madonnina hasta una altura de 108 metros, razgo característico de esta catedral, dicha aguja tiene en su cúspide la imagen de una virgen: la madonna como le llaman los italianos.
La catedral tuvo por fin un apoyo importante gracias a Napoleón, el cual ordenó el 20 de mayo de 1805, que se terminará la fachada del edificio. De esta forma en siete años a partir de esa fecha, la fachada de la catedral fue terminada por el arquitecto Francesco Soave, se agregaron detalles neogóticos a las ventanas superiores y una estatua de Napoleón en la cima de una de las espiras.
Aunque ustedes no lo crean, la última obra en la catedral fue una puerta que se terminó el 6 de enero de 1965, día considerado como el fin de la obra después de muchos siglos de comenzada.
Sería todo un gustazo coger un vuelo barato a Milán y verla en persona, pero mientras tanto la maqueta la pueden descargar gratuitamente del siguiente enlace y es obra de la desaparecida Ida3D.


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