martes, 3 de septiembre de 2013

maqueta de un Castillo real francés de Vincennes


El Castillo de Vincennes, Castillo real francés de los siglos XIV y XVII, ubicado en el pueblo de Vincennes, al este de París, actualmente un suburbio del área metropolitana, es el más grande castillo de la Edad Media en Europa.

Como otros castillos famosos tuvo sus orígenes en un refugio de caza, levantado por Luis VII en los bosques de Vincennes alrededor del año 1150. En el siglo XIII, Felipe Augusto y Luis IX levantaron un casa más sólida: Aparentemente Luis IX habría partido hacia la Octava Cruzada desde Vincennes, de la cual
nunca regresó.
Vincennes fue más que una lúgubre fortaleza: Felipe III (en 1274) y Felipe IV (en 1284) se casaron aquí y tres reyes del siglo XIV nacieron en Vincennes: Luis X (1316), Felipe V (1322) y Carlos IV (1328). También fue el lugar elegido por el cardenal Mazarino para su residencia y donde falleció en 1661.
El castillo fue extensamente ampliado, reemplazando la primera construcción a finales del siglo XIV. Una torre del homenaje de 52 metros de alto fue agregada por Felipe VI, un trabajo que comenzó alrededor del 1337. El magnífico circuito rectangular de muros fue terminado por la Dinastía Valois casi dos generaciones más tarde (alrededor del 1410). La torre del homenaje sirvió como residencia para la familia real, y se sabe que sus construcciones acogieron la biblioteca y el estudio personal de Carlos V.
En el castillo de Vincennes se cobijaron temporalmente las reliquias de la corona de espinas, mientras la Sainte Chapelle era preparada para recibirlas. Enrique IV estuvo prisionero un tiempo aquí durante las Guerras de religión.
En el siglo XVII el arquitecto Luis Le Vau construyó para Luis XIV un par de campos aislados que se reflejan el uno al otro a través de un parterre a un lado del almacén, preparado para la Reina Madre y el Cardenal Mazarino, pero la reconstrucción nunca fue utilizada una vez que Versalles ocupara toda la atención. Algunos espléndidos departamentos muestran la fase temprana del estilo Luis XIV, antes que la maqueta del Palacio de Vaux-le-Vicomte fuera presentada al Rey Sol. El desafortunado constructor del Vaux, el ministro Nicolás Fouquet, logró trasladarse a Vincennes, a habitaciones mucho menos cómodas. En 1691 otro huésped indeseable fue John Vanbrugh, quien poco después se convertiría en dramaturgo y arquitecto, y que realizaría algunos diseños góticos y barrocos basándose en su experiencia en Vincennes, según se ha sostenido.
Abandonada en el siglo XVIII, el castillo siguió siendo utilizado, primero por la industria de porcelanas de Vincennes, luego como prisión del estado, que albergara al Marqués de Sade, a Diderot y a Mirabeau, y después como comunidad de monjas de la Comunidad Inglesa Benedictina de Cambrai. Desde 1796 fue ocupada como fábrica de armas por parte de sus actuales ocupantes, las secciones históricas de las Fuerzas Armadas francesas.
Fueron realizadas en el castillo las ejecuciones del Duque de Enghien, en 1804, y de Mata Hari, en 1917. Durante la ocupación Nazi, 30 prisioneros fueron ejecutados el 20 de agosto de 1944.
En el siglo XIX se le construyeron jardines según el estilo inglés. En 1860, Napoleón III contrató a Eugène Viollet-le-Duc para restaurar el almacén y la capilla, y donó el Bosque de Vincennes (9,95 km² de extensión) a la ciudad de París como parque público.
También fue utilizado como cuartel general militar de la Jefatura General de Personal, a cargo del general Maurice Gamelin durante la infructuosa defensa de Francia contra la invasión del ejército alemán en 1940.




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